Precios de manicura: cómo calcular cuánto cobrar por cada servicio en tu salón
· Por Cristina Morillo, nail tech y formadora

Poner precio a tus servicios es una de las decisiones más difíciles cuando trabajas en uñas. Te enseñamos a calcularlo paso a paso, con el coste real del material, tu tiempo y tus gastos, para que cobres lo justo y tu negocio sea rentable.
"¿Cuánto cobro?" es probablemente la pregunta que más se repite entre las profesionales de las uñas, sobre todo al empezar. Muchas ponen precios mirando lo que cobra el salón de al lado, y al cabo de unos meses descubren que trabajan muchísimo y ganan muy poco.
Un precio no es un número que se elige al azar: es el resultado de una cuenta. En esta guía te enseñamos a hacerla paso a paso, con el coste del material, tu tiempo, tus gastos fijos, los impuestos y el margen. Al final tendrás un método que puedes aplicar a cualquier servicio de tu carta.
Por qué no debes copiar los precios de la competencia
Mirar lo que cobran otros salones está bien para saber dónde te mueves, pero no sirve como base por varias razones:
- No sabes cuáles son sus gastos: puede tener un local en propiedad, trabajar desde casa o tener tres empleadas.
- No sabes qué material usa ni cuánto tarda.
- No sabes si es rentable. Puede estar cobrando poco y perdiendo dinero sin darse cuenta.
- Tu servicio no es igual que el suyo: tu formación, tu higiene, tu material y tu trato son tuyos.
Lo correcto es calcular primero cuánto te cuesta a ti cada servicio y, después, comparar con el mercado para ajustar.
Los cuatro componentes del precio
Cualquier servicio de uñas tiene cuatro partes:
- Coste del material que gastas en esa clienta.
- Coste de tu tiempo, es decir, lo que necesitas ganar por hora.
- Gastos fijos del negocio repartidos entre tus horas de trabajo.
- Margen e impuestos.
Vamos uno por uno.
1. Calcula el coste del material por servicio
Es la parte que más se subestima. No es solo el esmalte: es todo lo que se gasta en una clienta.
Cómo calcularlo
Para cada producto, divide el precio del envase entre el número aproximado de servicios que te da. Por ejemplo, con productos de nuestra tienda:
- Un esmalte semipermanente de 7,2 ml cuesta 10,99 € y, según la técnica y el largo de las uñas, puede dar para unos 20 o 30 servicios. Son entre 0,35 € y 0,55 € por servicio.
- Una base como la Cover Base Protein de 15 ml cuesta 19,90 €. Si te da para unos 30 servicios, son unos 0,65 €.
- Un top de 7,2 ml cuesta 11,99 € y te da para un número de servicios parecido al del esmalte.
- El Nail Cleaner de 500 ml (8,90 €) se gasta en muy pequeñas cantidades por clienta.
- Las limas cuestan 1,50 € y, si son de un solo uso o se entregan a la clienta, cuentan enteras.
A eso súmale los consumibles: algodón o celulosa, toallitas, guantes, desinfectante, bolsas de esterilización, palitos de naranjo, recambios de lima...
Estas cifras son orientativas: lo que rinde cada envase depende mucho de tu técnica. Lo más fiable es que, durante un mes, anotes cuántos servicios haces con cada bote. Así tendrás tu dato real.
Con todo sumado, un servicio de semipermanente suele tener un coste de material de unos pocos euros. Puede parecer poco, pero si no lo cuentas, lo estás regalando en cada cita.
No olvides el material que se amortiza
La lámpara, el torno, la cuba de ultrasonidos, el autoclave, los alicates... No se gastan en una clienta, pero tienen una vida útil. Divide su precio entre los meses que esperas que duren y suma esa cantidad a tus gastos fijos mensuales.
2. Decide cuánto quieres ganar por hora
Esta es la parte más personal. Pregúntate:
- ¿Cuánto necesito ganar al mes para vivir? Piensa en tu sueldo neto, no en la facturación.
- ¿Cuántas horas puedo trabajar con clientas al mes de forma realista?
Ojo con las horas: no todas las horas que estás en el salón son facturables. Hay tiempo para limpiar, esterilizar, contestar mensajes, publicar en redes, hacer pedidos y formarte. Lo normal es que solo una parte de tu jornada sea con clientas.
La fórmula es sencilla:
Coste de tu hora = sueldo que quieres ganar ÷ horas reales con clientas al mes
3. Reparte tus gastos fijos
Los gastos fijos son los que pagas aunque no tengas ninguna clienta:
- Alquiler del local.
- Luz, agua e internet.
- Cuota de autónoma.
- Gestoría.
- Seguro de responsabilidad civil.
- Programa de reservas, web, teléfono.
- Amortización de equipos.
- Formación.
- Publicidad.
Súmalos todos y divídelos entre tus horas con clientas al mes:
Gasto fijo por hora = gastos fijos mensuales ÷ horas reales con clientas al mes
4. Añade margen e impuestos
El margen
El margen es el beneficio del negocio, más allá de tu sueldo. Sirve para invertir en material nuevo, cubrir meses flojos, vacaciones o imprevistos. Muchas profesionales trabajan con un margen de entre un 10 % y un 30 % sobre el coste, pero depende de tu situación.
El IVA
Si estás dada de alta y tu actividad lleva IVA, recuerda que el precio que paga la clienta incluye el IVA, y esa parte no es tuya: la ingresas a Hacienda cada trimestre. Consulta con tu gestoría el tipo que te corresponde y tus obligaciones.
Ejemplo de cálculo paso a paso
Vamos a verlo con un ejemplo inventado, solo para que entiendas el método. Usa siempre tus propios números.
Imagina una profesional que:
- Quiere ganar 1.500 € netos al mes.
- Tiene 900 € de gastos fijos al mes.
- Trabaja 100 horas al mes con clientas.
- Hace una manicura semipermanente en 1 hora.
- Gasta 3 € de material por servicio.
El cálculo sería:
- Coste de su hora: 1.500 € ÷ 100 h = 15 € por hora.
- Gasto fijo por hora: 900 € ÷ 100 h = 9 € por hora.
- Material: 3 €.
- Coste total del servicio: 15 + 9 + 3 = 27 €.
- Margen del 20 %: 27 € × 1,20 = 32,40 €.
- IVA: si le corresponde el 21 %, 32,40 € × 1,21 = 39,20 €.
En este ejemplo, cobrar menos de unos 39 € por ese servicio significaría ganar menos de lo que necesita. Y fíjate en algo importante: el tiempo pesa mucho más que el material. Si tarda una hora y media en lugar de una, el precio sube bastante.
Cómo poner precio al resto de servicios
Con el método claro, puedes aplicarlo a toda tu carta:
- Manicura básica: menos tiempo y menos material.
- Semipermanente: el cálculo del ejemplo.
- Manicura rusa: más tiempo y fresas que se desgastan. Te contamos la técnica en nuestra guía de manicura rusa.
- Uñas esculpidas y relleno: más tiempo y más material. Mira la comparativa de materiales para uñas esculpidas.
- Reconstrucción de uñas mordidas: requiere más técnica y tiempo. Lo explicamos en el artículo sobre onicofagia.
- Nail art: lo ideal es cobrarlo como un extra por uña o por nivel de complejidad.
- Retirada: tiene su tiempo y su material. Si la haces gratis, cuéntalo como un coste del servicio siguiente.
- Paquetes de novia: prueba, manicura definitiva y pedicura. Te damos ideas en la guía de manicura de novia.
Errores frecuentes al poner precios
Olvidar el tiempo de higiene
Limpiar, desinfectar y esterilizar el instrumental lleva tiempo y material: desinfectante, bolsas, ultrasonidos, autoclave. Es parte del servicio. Te lo contamos en nuestra guía de desinfección y esterilización.
Hacer descuentos permanentes
Las ofertas puntuales están bien para atraer clientas, pero un descuento permanente se convierte en tu precio real.
No subir precios nunca
El material, el alquiler y la luz suben cada año. Revisa tus precios al menos una vez al año y comunica los cambios con antelación y con naturalidad.
Tener miedo a perder clientas
Una subida bien explicada rara vez hace perder a las clientas que valoran tu trabajo. Y si alguna se va solo por el precio, probablemente no era la clienta que tu negocio necesita.
No contar los tiempos muertos
Huecos entre citas, clientas que no se presentan, cancelaciones de última hora... Una política de cancelación clara protege tus horas.
Cómo justificar tu precio ante la clienta
Un precio profesional se defiende con un servicio profesional:
- Material de calidad que dura más y cuida la uña.
- Higiene visible: instrumental esterilizado en bolsa sellada.
- Formación continua y técnica cuidada.
- Puntualidad, trato y garantía si algo falla.
- Un espacio agradable y una experiencia cuidada.
Las clientas no pagan solo una manicura: pagan confianza, salud y tranquilidad.
Si eres clienta: qué influye en el precio de una manicura
Si has llegado aquí preguntándote por qué una manicura cuesta lo que cuesta, ahora ya lo sabes: además del producto, pagas el tiempo de una profesional formada, la higiene del instrumental, los gastos de un local y los impuestos. Un precio muy por debajo de lo habitual puede esconder material de baja calidad, poca higiene o una profesional que no está dada de alta.
Cómo presentar tu carta de precios
Tan importante como calcular el precio es saber presentarlo. Algunas ideas que funcionan:
- Precios claros y cerrados: la clienta debe saber cuánto va a pagar antes de sentarse. Evita los "desde" si no explicas de qué depende.
- Agrupa los servicios por tipos: manos, pies, uñas esculpidas, extras y paquetes.
- Explica qué incluye cada servicio: preparación, retirada, forma, color, aceite final... Así la clienta ve el valor de lo que paga.
- Ofrece extras con precio fijo: nail art por uña, cromado, cristales, mascarilla de parafina. Son una forma sencilla de subir el ticket medio.
- Crea paquetes: manicura y pedicura juntas, bono de varias sesiones o paquetes de novia. Fidelizan y facilitan la decisión.
- Publica la carta en tu web, en redes y en el salón. La transparencia genera confianza.
Y un último consejo: revisa cada cierto tiempo qué servicios te dejan más margen. A veces el servicio que más haces no es el que más te conviene, y ajustar la carta puede mejorar mucho tus números sin trabajar más horas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo calculo el precio de una manicura semipermanente?
Suma el coste del material por servicio, el coste de tu hora multiplicado por el tiempo que tardas y la parte de gastos fijos que corresponde a ese tiempo. Después añade tu margen y, si corresponde, el IVA.
¿Cuánto material se gasta en una manicura?
Depende de la técnica, pero en un semipermanente suele ser de unos pocos euros si sumas base, color, top, líquidos, limas y consumibles. Lo más fiable es anotar durante un mes cuántos servicios te da cada producto.
¿Cada cuánto debo subir los precios?
Lo recomendable es revisarlos al menos una vez al año, o cuando suban de forma importante tus costes. Avisa a tus clientas con antelación.
¿Debo cobrar la retirada del semipermanente?
Sí, o al menos tenerla en cuenta en el precio. La retirada lleva tiempo y material, aunque decidas incluirla en el siguiente servicio.
¿El precio debe incluir el IVA?
El precio que ve la clienta debe ser el precio final. Si tu actividad lleva IVA, esa parte se ingresa a Hacienda, así que debes calcularla aparte. Consulta tu caso con tu gestoría.
En resumen
Un buen precio se calcula, no se copia. Suma material, tiempo, gastos fijos, margen e impuestos, revisa tus números cada año y defiende tu valor con un servicio profesional. Cobrar lo justo no es caro: es lo que permite que tu negocio siga adelante y que puedas seguir trabajando con buen material.
Si estás montando tu salón y quieres ayuda para elegir material con buena relación calidad-rendimiento, escríbenos y te asesoramos.
Productos que usamos en el salón
Neonail
Cover Base Protein Neonail Expert 15ml – Natural Nude
19,90 €
Neonail
TOP SHINE BRIGHT 7,2ml
11,99 €
Neonail
Nail Cleaner NeoNail – 500ml
8,90 €
Neonail
Lima Neonail forma recta 100/180
1,50 €
Neonail
Lámpara de LED ECO 21W/48
45,90 €
Desinfección y esterilización
Desinfectante para manicura y pedicura 250ml
9,00 €



